Las historias de esta antología se caracterizan no solo por la diversidad de géneros literarios, sino por la torsión que ejerce la creación literaria sobre los personajes, sobre la realidad y el tiempo.
Así, en los relatos, alguien, en una ruta, mira por un espejo retrovisor y lo real se diluye; una mujer con temor a manejar se sienta en su auto, con las manos al volante, y más que accionar solo puede recordar; una escritora salta entre mundos que confunden su propia existencia; una gata nos invita a conocer sus miedos y se enfrenta a un monstruo que la acecha; un anciano se embebe en las memorias del gran amor de su vida; un niño y un avestruz conviven en la misma
casa, o al menos eso recuerda el infante; una longeva mujer asiste a un cumpleaños, hambrienta, y dos mujeres, en medio de la guerra, entablan una relación amorosa.
Cada relato invita al lector no solo a imaginar otros mundos, otras realidades u otros modos de percibir lo real, lo humano, sino también a encontrar autores y autoras nóveles que están configurando un modo de hacer literatura.
En julio de 2024, Tinta Dragón lanzó su primera convocatoria literaria benéfica. Los relatos reunidos responden a un común denominador: el reflejo. De los 140 relatos enviados, 8 fueron seleccionados para ser publicados.
Los escritores, sin lugar a duda, se abocaron a la ardua tarea de hacer del reflejo algo más allá de un mero tema. Escribir bajo una consigna no es tarea fácil, y los autores que aquí publican pudieron encontrar el movimiento certero que movilizara la ficción e hiciera de un concepto, una historia.